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Con
el signo Tauro ascendiendo en el momento de tu nacimiento,
eres una persona que tiene los pies sobre el suelo y es digna
de confianza. Buscas la seguridad y el confort, y con paciencia
y persistencia sabes conseguir tus objetivos.
Quieres, para compartir tu vida, «un hombre fuerte»,
y tus amistades suelen ser personas intensas, y quieres además
que sepan ser reservadas. Los secretos, los juegos de poder
e intriga y las relaciones prohibidas te mantienen fascinada
y envuelta. Te atrae una relación mientras sea intensa,
mientras se da un contacto real y profundo con el otro, pero
los celos y la posesividad pueden estar en la base de muchos
de tus problemas personales.
No te interesan las cosas a medias; tus propósitos
y objetivos son claros, y cuando te lanzas, lo haces a tumba
abierta. No obstante, aunque parezca contradictorio, presentas
cierta reserva y timidez a la hora de actuar en la vida, especialmente
a la hora de enfrentarte a los demás, por lo menos
de pensamiento. Tu tenacidad va siempre acompañada
de prudencia, porque prefieres pisar sobre tierra firme.
Sabes aceptar las crueldades del destino y empezar de nuevo
después de un fracaso. Te gustan los bienes materiales,
y casi siempre sucumbirás a la tentación de
acumularlos. Eres bastante ahorrador.
Sabes llevar perfectamente a cabo tareas que otros han concebido
para ti, ya que la iniciativa y el espíritu emprendedor
no son tu fuerte. Pero habrá que dejarte ir a tu aire
y no imponerte un método determinado. Tienes tu propia
línea de conducta y quieres seguirla, ya que no te
gusta cambiar tus costumbres.
En resumen, hay que animarte para dar el primer paso, pero,
una vez en movimiento, llegas hasta el final con valor y perseverancia.
Y cuando expresas tu apreciación por algo o alguien,
puedes facilitar un sentido de estabilidad que es difícil
de encontrar en este mundo.
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