|
Con el Ascendente en Leo, un signo de fuego, eres vivaz,
espontáneo y optimista. También un poco orgulloso.
Aparentemente, no te falta confianza en ti mismo y en tu propia
visión del futuro, y sientes la necesidad de expresarte
y manifestar tu energía en el mundo.
Tienes un carácter generoso y eres amable con los
demás, aunque, sin duda, aprecias ser reconocido por
ello. Te gusta estar en el centro, porque sientes la necesidad
de expresarte dramáticamente y llamar la atención.
Por el otro lado, sabes transmitir tu entusiasmo y tu vitalidad
a tu entorno y, de esta manera, animar a la gente y dar vida
a proyectos.
Prefieres un compañero con grandes ambiciones y planes,
capaz de soñar lo imposible. Las relaciones de persona
a persona aparecen ante ti como un campo de entrenamiento
para aprender a compartir y promover objetivos comunes, con
lo cual neutralizas la tendencia que posees a centrarte demasiado
en ti mismo.
Posees un carácter noble y un profundo desprecio por
todas las bajezas y mezquindades, las cuales consideras que
son refugio de los mediocres. Posees una fuerte naturaleza;
por ello, sueles ser bastante despreciativo. Tus ataques de
cólera pueden ser intensos y lo derriban todo a tu
paso, pero no son duraderos, y olvidas y perdonas fácilmente.
Tienes una cierta necesidad de brillar que, a veces, puede
hacer que los demás piensen que buscas los gestos más
afectados y las actitudes más teatrales. Te gusta ayudar
a los demás, ser útil y hacer buenas obras,
pero quieres que las personas a las que ayudas se den cuenta
de ello y que no parezcan ignorar que te lo deben todo. Por
regla general, otorgas tu confianza a los que consideras dignos
de ella. Eres justo con las personas a las que pides servicios,
y nunca exiges cosas imposibles. Cuando haces el bien, es
sin cálculos, y sin preocuparte por saber si sacarás
algún provecho. Sólo te importa el agradecimiento,
el aumento de prestigio. A veces puedes mostrar una actitud
extremadamente distante debido a esa inmoderada necesidad
de respeto y a ese aire de dignidad.
|
|