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Con
Escorpio ascendiendo, te preocupan las cuestiones esenciales
de la existencia, en particular las referentes a la vida,
la muerte y la sexualidad, y tratas de penetrar profundamente
es su misterio. Vives la vida con intensidad, lo cual se transmite
a tu entorno, y la mayoría de la gente que llega a
conocerte se siente atraíd a estar en tu presencia.
Tus ojos dan testimonio de tu magnetismo, tanto al nivel psíquico
como físico.
Tiendes a establecer relaciones estables y duraderas, y tus
compañeros a menudo tienen dinero, propiedades y tienden
a ser posesivos respecto de tu atención. Tus emociones
operan en profundidad y puedes esconder unos celos feroces
(y a menudo indebidos). Ocultas tu yo en las relaciones. Sólo
tu amante conoce cuan vulnerable eres en realidad. No es fácil
desviarte del camino que te has trazado. Tus afectos y aversiones
son espontáneos, intensos e irreductibles. Sabes amar
con pasión, pero tu aversión puede ser igualmente
intensa.
Tu espíritu realista tiende más a los hechos
que a las teorías, y siempre te expresas sin rodeos
y con cierta ironía. Existe en ti una doble tendencia:
por una parte, un impulso a alcanzar cimas elevadas, a la
investigación científica y a la «gloria»,
y por otra parte, instintos básicos que te pueden hacer
celosa y vengativa, con un espíritu combativo y revolucionario
utilizando medios extremistas.
Posees una capacidad de trabajo excepcional, y no te frena
ninguna dificultad, ningún esfuerzo. Intentas siempre
controlar tus impulsos y mantener un dominio sobre ti misma;
estás en perpetua lucha con el aspecto inferior de
tu naturaleza. Tienes miedo a soltarte y perder el control.
Tu voluntad es tan potente que casi siempre consigues realizar
tus deseos y llegar a la meta marcada.
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